no money, poor, money

La carrera de ratas

Hoy es viernes, afortunadamente se terminó la semana. Llego el momento de descansar. Se acerca el fin de mes y los pagos mensuales. Este mes las tarjetas de crédito me preocupan más que otros meses porque acaba de pasar navidad y están a reventar. Pero eso es lo normal ¿o no?

Eso es lo que al banco le gusta que creas, pero ¿Es lo que te gusta a ti creer?

Una de las piezas clave que me hizo tomar la decisión de dejar de sobrevivir y empezar a vivir fue escuchar hablar de la carrera de ratas. Quería un estilo de vida con flexibilidad para pasar más tiempo con mis hijos, mis amigos y las cosas que me gusta hacer. Hasta entonces nunca había leído Padre Rico Padre Pobre de Robert Kiyosaki y no sabía que tenía toda la vida en la carrera.

Comencé a evaluar mis posibilidades para generar un activo y no más pasivos. Vamos a comenzar por entender la diferencia, para mi esa diferencia me abrió los ojos. Siempre pensé que el apartamento que tenía o mi carro eran unos activos que, gracias a una línea de crédito que me había sudado para conseguir, había podido adquirir.

Soy de una modesta familia de padres profesionales, pero tuve la fortuna de recibir una educación privilegiada. Como mis padres hicieron para pagar mis estudios, las cosas que he logrado han sido un esfuerzo y me han tomado mucho trabajo.  No soy administrador y poco vi durante mi paso por la facultad de arquitectura acerca de finanzas así que siempre pensé que una casa era un activo hasta que leí este libro. Kiyosaki lo explica de forma muy simple, un activo es algo que pone dinero todos los meses en tu bolsillo, mientras que un pasivo es aquello que saca dinero. En ese momento entendí que a pesar de que tenía casa propia, un hermoso carro y una acción de un club, no tenía ningún activo. Todas esas cosas lo único que hacían era exigirme dinero al final de mes.

Pero si lo único que había hecho en mi vida era trabajar como arquitecto, ¿Cómo podía adquirir un activo? Ese fue mi siguiente paso, un negocio digital, no solo puede aportar más calidad de vida sino también un plan B creado en el mundo actual, con la crisis que vivimos, se está desarrollando a pasos agigantados y no permite que te quedes obsoleto o sin trabajo. Un negocio digital es, llevado de la manera correcta uno de los mejores activos que tenemos a nuestra disposición.

En este libro, el PADRE POBRE terminó sus estudios, era muy inteligente, incluso ganó mucho dinero en algún momento de su vida, pero terminó con problemas económicos. Por otro lado, el PADRE RICO, aún sin terminar sus estudios, terminó siendo uno de los hombres más ricos de Hawái y dejó una gran fortuna a su familia.

¿Cuál era la diferencia entre ellos? Algo muy simple. Uno decidió aprender cómo funciona el dinero y usar sus ingresos y generar más ingresos y el otro hizo lo que la mayoría de la gente hace, gastar su dinero en comprar cosas que no generan más dinero.

¿Crees que todas las personas que conducen un Ferrari o tienen una casota son ricas?

La respuesta es NO, de hecho, muchos lo que están es endeudados.

 ¿No lo puedes creer?

Te lo voy a explicar de manera muy fácil:

La clase media compra pasivos pensando que son activos y es ahí cuando empieza lo que el autor llama “la carrera de ratas”.

A la mayoría nos educaron para tener la mentalidad de “padre pobre”, porque nuestra sociedad no está diseñada para enseñarnos consciencia financiera e invertimos en cosas que sacan dinero de nuestros bolsillos.

Sin el conocimiento de cómo usar nuestro dinero, estamos atrapados en la carrera de ratas. Esto significa que cada vez que ganamos más dinero también gastamos más dinero ¿Te suena? Trabajamos más horas y tenemos un sueldo más alto y lo primero que hacemos es planificar en qué lo vamos a gastar (un teléfono nuevo, un carro, un viaje más fino) adquirimos así deudas por las que tenemos trabajar más horas.

Sin embargo, la mentalidad del “padre rico” sería, ahora trabajo más para ganar más dinero y lo invertiré en activos que pongan dinero en mis bolsillos a largo plazo. No piensa en comprarse un Ferrari, aprende a cultivar activos que le pondrán dinero en los bolsillos y luego comprará el Ferrari, pero no antes. El problema es que eso no es tan divertido. Nuestras empresas de bienes y servicios se dedican a hacernos creer que poseer es lo que nos va a brindar la felicidad que queremos. El trabajo de la publicidad de los últimos 50 años es hacernos creer que debemos tener más cosas materiales para ser más felices, pero al mismo tiempo nos transmiten el mensaje de que las cosas materiales no hacen la felicidad. La realidad es que esta en nosotros ser felices o no. Hay un proverbio persa que dice: “Me quejaba de mis zapatos hasta que vi a una persona sin pies ser feliz”.

Debemos comenzar entendiendo que existen necesidades materiales reales que debemos satisfacer como nuestra alimentación o los servicios de nuestra vivienda, sin embargo, no son las cosas materiales las que van a darnos la felicidad. Debemos generar una abundancia financiera suficientemente amplia para experimentar las cosas que nos hacen felices y para eso debemos entender que, como dice Kiyosaki, no se trata de la cantidad de dinero que hacemos, si no, de cuanto de ese dinero logramos conservar al final del mes.

Esto demuestra que el dinero no es el problema, sino la educación que tenemos sobre el dinero que puede convertirse en nuestro peor enemigo. Es por eso que la mayoría de las personas que ganan la lotería un año después se encuentran en la misma situación financiera o aún más endeudadas.

No es para que vayas a regalar ese Ferrari, la idea es tomar un poco más de conciencia financiera. Salir de ese esquema de consumismo en el que estamos y esforzarnos por ser más felices no más ricos, ser más ricos será una consecuencia y no un objetivo.

2 comentarios en “La carrera de ratas”

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